martes, 22 de enero de 2013

Papá sexista, hija conformista


Por:  22 de enero de 2013

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La paridad entre sexos si solo es de boquilla, no da resultados. Un estudio, presentado en el encuentro anual de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social en Nueva Orleans, asegura que los estereotipos de género arraigan desde la infancia y pueden ser determinantes a la hora de no elegir, por ejemplo, una carrera de ciencias o una ingeniería. Es decir, una educación no igualitaria lastra las aspiraciones sociales y laborales de las niñas.
Lo más curioso de esta investigación es que afirma que el factor más determinante para el comportamiento de las niñas no es el ejemplo que ofrece su madre, sino su padre. Las hijas de padres igualitarios son más propensas a tener intereses más amplios, comenzando desde el juego, sin encerrarse en los tópicos de las muñecas y el color rosa. La explicación, según las psicólogas es que el padre proyecta con su conducta el tipo de mujer que se espera en que se convierta. Si el padre potencia un comportamiento estereotipado femenino, es lo que conseguirá.
Pero el estudio no se limita a escudarse en el complejo de Electra y sus tentáculos para explicar esta mayor influencia del padre. Según las investigadoras, el motivo principal es que los padres son vistos todavía como el miembro con más estatus dentro del hogar.
"Cuando se trata de aprender los roles de género las actitudes implícitas hablan más que las palabras", explica Toni Schmader, una de las autoras del informe y profesora de la Universidad de Columbia. "Los padres están orgullosos de enseñar a sus hijos que ellos pueden ser lo que quieran. Sin embargo, el comportamiento de los padres y la propia cultura siguen reforzando los roles de género más tradicionales femeninos".
El estudio repartió cuestionarios a 196 niños y 167 niñas de primaria y al menos uno de sus padres. Las preguntas se centraban en los estereotipos de género y la división del trabajo doméstico. Los resultados, los esperados, los de siempre. Las mujeres, incluso las que trabajan fuera del hogar, tienen más tareas domésticas y además están más predispuestas a sacrificar su carrera laboral por las obligaciones familiares.
La investigación afirma que el lenguaje que usamos para hablar de las tareas del hogar es inconscientemente más atractivo para las mujeres, pero no tiene el mismo efecto en los hombres. Para las investigadoras eso hace que las elecciones de las mujeres no sean tan libres como se creen.
Por último, el estudio afirma que esa cadena inconsciente es la que ata a las mujeres las manos a la hora de elegir carreras científicas y tecnológicas. Las investigadoras han comprobado que la amplitud de los intereses es uno de los condicionantes de esta elección. Si sólo juegas con muñecas, nunca te llegarán a interesar la mecánica de fluidos, cuentan. Ya en la adolescencia se nota esa tendencia, con menos implicación en materias como matemáticas o informática.
La última conclusión del estudio tampoco es novedosa. Por muy ambiciosas y prometedoras que sean sus carreras profesionales las mujeres están más dispuestas a dejarlas, a aceptar trabajos con menos horas y menos prestigio, para atender a su familia.

Las mujeres son víctimas de abusos desde el nacimiento hasta la muerte



Víctimas de abusos desde la cuna hasta la tumba  enlace a la noticia de El País

“Las mujeres somos abusadas desde la cuna hasta la sepultura”, decía un cartel en las iracundas manifestaciones en Nueva Delhi por la brutal violación en grupo y posterior muerte por las heridas de Amanat, estudiante de 23 años. Un suceso que conmovió India, donde ayer se conocía otro caso similar: una mujer de 29 años que regresaba a su pueblo fue víctima de una violación múltiple. El conductor y el revisor del autobús en el que viajaba la secuestraron y la llevaron a una casa donde fue agredida por otros cinco hombres más, según informó la prensa india. Los hechos ocurrieron en la región de Punjab. Las mujer, que fue abandonada por sus agresores ayer por la mañana, acudió a la policía, que ha detenido a cinco de los siete agresores.
Aunque cada vez hay más mujeres en altos cargos en India y la situación de ellas mejora, la discriminación en una sociedad dominada por una mentalidad patriarcal sigue siendo rampante. Empieza desde antes de que nazcan, desde los abortos selectivos, explican los expertos. En India, por cada 1.000 varones de hasta seis años hay solo 914 niñas, según revelaciones del último censo en 2011.
“La gente prefiere tener hijos a hijas: cree que ellos son los que mantendrán a sus padres cuando crezcan y que ellos no pueden perder el honor de la familia. Así que en muchos casos los fetos femeninos son abortados”, afirma Rekha Bezboruah, directora de Ekrata, una ONG para la igualdad de las mujeres.
Cuando una familia pobre no tuvo dinero para hacer una ecografía en el embarazo que determine el sexo del bebé (una práctica penada por la ley) y nace una niña, a veces se deshacen de ella tirándola en la basura o enterrándola viva, dice Shemeer Padinzjharedil, editor de la web maps4aid que mapea los casos de violencia en India. “Es muy común que los recursos de la familia estén destinados a la crianza de los hijos varones: reciben mejor educación, están mejor alimentados y en general se les cuida más”, añade.
Criados como superiores, muchos niños desarrollan una mentalidad machista, en donde caben los abusos ante sus inferiores, coinciden los entrevistados. En su informe sobre adolescentes de 2012, Unicef encontró que más de la mitad de los adolescentes (el 57% de ellos y el 53% de ellas) encuentran justificable que un marido golpee a su esposa. “La discriminación sigue a lo largo de toda la vida”, prosiguePadinzjharedil.
India es el peor país del G-20 para las mujeres, según un estudio de la Fundación Thomson Reuters. “Las mujeres y las niñas siguen siendo vendidas como objetos, casadas a los 10 años, quemadas vivas por peleas sobre las dotes o explotadas como esclavas domésticas”, señaló en una entrevista para ese trabajo Gulshun Rehman, asesora de Save the Children.
Las oportunidades de las mujeres también son truncadas al ser casadas jóvenes. “Más del 40% de los matrimonios infantiles del mundo son en India. En ocho Estados del país, más de la mitad de las mujeres son casadas antes de los 18 años”, según un documento de la ONU presentado al Gobierno en octubre pasado. El matrimonio le niega a las niñas su infancia, las priva de su educación y las hace más vulnerables en salud, entre otros riesgos, dice la ONU.
La dote que la familia de la novia debe regalar a la del novio es un claro ejemplo de que las mujeres son vistas como una carga. Aunque hay una ley que la prohíbe, sigue siendo común. “Si no se da o no se considera suficiente, muchas mujeres sufren el acoso de sus familias políticas”, explica Reni Jacob, exdirectora de la Comisión para la Mujer de Nueva Delhi. En muchos casos los chantajes llevan a las mujeres al suicidio.
En India hay poco espacio para que las mujeres decidan no casarse o no tener hijos, coinciden los expertos.
Al quedar viudas pierden su espacio en la sociedad. Se cree que han dado mala suerte al marido. Por ello, deben de vivir en luto el resto de sus vidas.