Cuando a los niños y a las niñas se les hacían fotos en los inicios del arte de la fotografía, unas personas se colocaban detrás para sostener a la criatura y evitar que se moviera. Estas personas tapadas, anuladas y olvidadas, que desaparecían de la foto pública eran mujeres, eran sus madres, eran sus cuidadoras. Una muestra más de al invisibilización de las mujeres en "la cosa pública". Ellas parecen fantasmas, muertas en vida.
Aniversario de la declaración de los derechos humanos
¿Cuántos cientos de años se tardó en que el mundo entero se pusiera de acuerdo en que existen unos derechos que son inherentes a la especie humana?
¿Cuántos más cientos de años se tardó en considerar que sólo hay una raza, la Humana?
¿Cuántos años más tarde de la Declaración de los Derechos Humanos se consideró que los derechos de las mujeres eran Derechos Humanos?
¿Cuánto menos se homenajea a la Sra. Roosevelt que al Sr. Roosevelt?
Os dejo con el Preámbulo tal y como aparece en la web de Naciones Unidas (enlace)
PREÁMBULO
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y
Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;
LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.
El video explica los conceptos de ciudadanía, de sujeto de derecho. La ilustración y la democracia. Del por qué las españolas no vieron el voto como el instrumento para influir en el gobierno para cambiarlo como consecuencia del sistema político español caciquil y de partidos.
Aunque las violaciones de los derechos humanos afectan tanto a hombres como a mujeres, su impacto varía de acuerdo con el sexo de la víctima. El 70% de las mujeres que mueren en el mundo mueran a manos de sus parejas, ex parejas u hombres de su círculo familiar. El número de muertes de hombres a manos de mujeres con esos vínculos no llega al 4%.
Los estudios sobre la materia permiten afirmar que toda agresión perpetrada contra una mujer tiene alguna característica que permite identificarla como violencia de género. Esto significa que está directamente vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre varones y mujeres en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino.
Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción es que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el sólo hecho de ser mujer. La violencia de género puede adoptar diversas formas, lo que permite clasificar el delito, de acuerdo con la relación en que ésta se enmarca y el ejercicio de poder que supone, en las siguientes categorías: violación sexual e incesto, asedio sexual en el trabajo y en las instituciones de educación, violencia sexual contra mujeres detenidas o presas, actos de violencia contra las mujeres desarraigadas, tráfico de mujeres y violencia en el ámbito familiar y en las relaciones de pareja.
Cuando hablamos de Violencia, remitimos a una desigualdad de poder, a una relación asimétrica, donde las diferencias son jerárquicas. Esto es: lo que en una parte se ve como degradante, en la otra se transforma en signo de fortaleza y poder. En este sentido, diferenciamos:
VIOLENCIA: Toda relación asimétrica, donde una de las partes se cree superior a la otra y como tal busca el control y el sometimiento de quien/es considera inferior/es
AGRESIVIDAD: puede ser auto agresión o heteroagresión. No existe asimetría ni desigualdad de poderes. No busca ni el control ni el sometimiento. No considera inferior a la otra parte ni se considera con privilegios superiores. La agresividad sirve para impulsar a las personas a pasar a la acción, a defenderse de un ataque, a ponerse a salvo frente al peligro.
La violencia de género es una problemática compleja, estructural, cuya existencia se funda básicamente en la desigualdad jerárquica que existe entre hombres y mujeres, desigualdad que viene construida culturalmente y que es legitimada y reproducida por las propias estructuras sociales, y en estas estructuras sociales están hombres y mujeres que mantienen, legitiman y transmiten esa desigualdad. Hablar de machismo no es solo hablar de hombres, pero hablar de violencia de género sí es hablar de violencia contra mujeres.
«Las mujeres entre 15 y 44 años de edad corren mayor riesgos de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículos, guerra y malaria, según estadísticas del Banco Mundial.»
Desde la Declaración de la ONU sobre Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, aprobada el 20 de diciembre de 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se utiliza el término “violencia de género o violencia contra las mujeres”, para referirse a “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada”.
Posteriormente, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en el año 1995, se nombró el término violencia de género, para explicitar que “la violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos de la igualdad de desarrollo y Paz, que viola y menoscaba el disfrute de los deberes y derechos fundamentales” instando a todos los Gobiernos a “adoptar medidas para prevenir y eliminar esta forma de violencia”.
En el año 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas, estableció que la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones a los derechos humanos más sistemáticas y extendidas. Está arraigada en estructuras sociales construidas en base al género más que en acciones individuales o acciones al azar; trasciende límites de edad, socioeconómicos, educacionales y geográficos; afecta a todas las sociedades; y es un obstáculo importante para eliminar la inequidad de género y la discriminación a nivel global.
Así se considera en España y en 124 países más, que han incorporado a sus legislaciones con más o menos detalle esta definición. Pueden existir múltiples violencias y no todas se contemplan en todos los países, por ejemplo la violencia institucional o la violencia obstétrica, pero sí hay un grueso reconocido bajo diferentes tipos penales (feminicidio, femicidio, violencia familiar, violencia intrafamiliar, violencia de género...)
En España, siguiendo la normativa mundial y europea y conforma a la instrucción de la ONU, se introdujo paulatinamente varios cambios normativos en el Código Penal, culminando con la aprobación en el año 2004 de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la cual establece que se considera violencia de género:
a) Violencia física, que incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño, ejercida por quien sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.
b) Violencia psicológica, que incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento, a través de amenazas, humillaciones o vejaciones, exigencia de obediencia o sumisión, coerción, insultos, aislamiento, culpabilización o limitaciones de su ámbito de libertad, ejercida por quien esté o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.
c) Violencia económica, que incluye la privación intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la pareja.
d) Violencia sexual y abusos sexuales, que incluyen cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer, abarcando la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima.
“Si las mujeres hubiesen escrito libros, seguramente todo habría sido diferente”, Cristina de Pizán
Opinión: “Si las mujeres hubiesen escrito libros, seguramente todo habría sido diferente” estas son palabras de esta autora nacida en 1364. Setecientos años más tarde seguimos en lo mismo. Un libro que puede ser un fantástico regalo para elevar la autoestima de nuestras amigas…, y la propia.
Esta creo que será un larga reseña, porque este ha sido un libro, que como tantos otros, debería haber leído hace mucho tiempo, un libro que me ha sorprendido, impresionado, un libro que ha dejado huella en mí, un libro que me ha hecho reflexionar sobre que si en 1364 ya existía Cristina de Pizán, es una vergüenza que hoy debamos tener un Ministerio de Igualdad, que sigamos hablando de violencia de género, y que las mujeres y los hombres, en definitiva, no hayamos alcanzado la igualdad absoluta.
Muchos sabéis que colaboro en un programa de radio en el que, como no podía ser de otra manera, hablamos de libros; en el programa previo a las fiestas navideñas solemos hacer recomendaciones para leer y regalar; y para mi sorpresa, la conductora del programa, Esther Orera, recomendó a los oyentes un libro escrito en el Siglo XIV por Cristina de Pizán, una mujer a la que se puede considerar como la primera escritora profesional de la historia: publica y vive de lo que escribe.Todo esto me pareció muy interesante pero… leer un libro del Siglo XIV, y con todo lo que tengo por leer, sinceramente, no estaba dentro de mis prioridades.Pero Esther es una mujer persistente, tanto que en el último programa, antes del merecido descanso veraniego, me llevó el libro a la emisora y lo puso en mis manos; al notar su tacto y mirar la portada del libro intuí que yo también quedaría atrapada en “La ciudad de las damas”.
Esta escritora veneciana que nació en 1364, fue hija deTomasso de Pizano, astrólogo y médico de Carlos V de Francia. Su padre era un gran amante de las ciencias y del conocimiento, pero además era un adelantado para la época ya que permitió que Cristina, una niña inquieta y muy lista, pudiera acceder al mundo de las ciencias y de la cultura en general. El hecho de vivir en la corte de Francia y ser educada como una princesa, le ayudaría, años más tarde, a que su obra fuese publicada y dada a conocer en todas las cortes europeas. Pero también son muchas las dificultades que esta mujer debe superar para poder llegar a su meta.
La primera dificultad fue su propia madre, una mujer piadosa y tradicional, según describe la autora en el libro a través de una de las protagonistas:
“Tu padre, gran sabio y filósofo, no pensaba que por dedicarse a la ciencia fueran a valer menos las mujeres. Al contrario, como bien sabes, le causó gran alegría tu inclinación hacia el estudio. Fueron los prejuicios femeninos de tu madre los que te impidieron durante tu juventud profundizar y extender tus conocimientos, porque ella quería que te entretuvieras en hilar y otras menudencias que son ocupación habitual de la mujeres”.
Cristina se casa a la edad de 15 años con Estienne du Castel, Notario del Rey, 10 años mayor que ella, y curiosamente ese matrimonio concertado, dio a Cristina sus años más felices, y tres hijos. A los 25 años quedaría viuda y sumida en un gran dolor. Y según cuentan las “malas lenguas” pudo terminar sus días como espía española en la Corte Vaticana. Falleció en 1430 en el monasterio de Poissy.
Del contenido de su extensa obra, tanto en poesía como en prosa, podríamos definirla como la madre del feminismo.
Y ahora que ya os he presentado a esta singular escritora hablemos un poco del libro.
Lo primero que quiero decir es que inicié su lectura saltándome la introducción, primer error, debí volver a tras y leerla, y las notas marginales también resultan muy interesantes.
Lo segundo, es que tanto la portada como las láminas que veremos entre sus páginas, me han gustado mucho y me han ayudado a adentrarme en esos años y forma de vida del medievo.
Cristina se encuentra en su habitación lamentándose de lo mal que todos los textos publicados que leía trataban a la mujer, no entendía cuales podían ser las razones por las que los hombres, clérigos y laicos, vituperan a las mujeres en sus escritos y libros, no encontrando ninguno exento de misoginia.
“Así me deshacía en lamentaciones hacia Dios, afligida por la tristeza y llegando en mi locura a sentirme desesperada porque Él me hubiera hecho nacer dentro de un cuerpo de mujer …”
Y en estas estaba cuando se le aparecieron tres Damas: Razón, Derechura y Justicia.
Estas tres Damas no sólo le darán consuelo sino las bases y cimientos para la construcción de una Ciudad de las Damas. Y así, nos irán narrando una larga relación de hazañas heroicas de mujeres, mezclando realidad, ficción y mitología, haciendo incluso dudar al lector sobre qué personajes son reales y cuales no. Pero en cualquier caso, logra transmitirte la ilusión de que también las mujeres han tenido mucho que decir en la historia, incluso habiendo estado vetado su acceso al conocimiento:
“Si fuera costumbre mandar a las niñas a la escuelas e hiciéranles luego aprender las ciencias, cual se hace con los niños, ellas aprenderían a la perfección y entenderían las sutilezas de todas las artes y ciencias por igual que ellos, pues aunque en tanto que como mujeres tienen un cuerpo más delicado que los hombres, más débil y menos hábil para hacer algunas cosas, tanto más agudo y libre tienen el entendimiento cuando lo aplican. Ha llegado el momento de que las severas leyes de los hombres dejen de impedirles a las mujeres el estudio de las ciencias y otras disciplinas. Me parece que aquellas de nosotras que puedan valerse de esta libertad, codiciada durante tanto tiempo, deben estudiar para demostrarles a los hombres lo equivocados que estaban al privarnos de este honor y beneficio. Y si alguna mujer aprende tanto como para escribir sus pensamientos, que lo haga y que no desprecie el honor sino más bien que lo exhiba, en vez de exhibir ropas finas, collares o anillos. Estas joyas son nuestras porque las usamos, pero el honor de la educación es completamente nuestro”.
Devolveré el libro a Esther (sé que es un regalo que le hizo a ella un buen amigo), pero no sin antes haber adquirido un ejemplar que pase a formar parte de mis lecturas especiales. Pero si alguien quiere regalármelo, cosa que le agradeceré profundamente (jejeje), sabed que estará incluido en mi carta de este año a SS.MM. los Reyes Magos. Y hasta entonces amiga deberás esperar para recuperarlo.
Nada más tengo que añadir, bueno sí…:
“Si las mujeres hubiesen escrito libros, seguramente todo habría sido diferente”
Pero éstas también son palabras de Cristina de Pizán