lunes, 7 de marzo de 2011

Los ciudadanos del Mediterráneo y la situación líbia


Las últimas semanas hemos observado como en países del Sur del Mediterráneo los hombres y las mujeres han salido a la calle para reclamar libertad, para reivindicar su derecho a la plena ciudadanía. En el caso de Libia resulta altamente preocupante la cruenta represión que están recibiendo los manifestantes.

Las mujeres y hombres de la capital del Mediterráneo no pueden permanecer observantes. Las ciudades y sus vecinos han de establecer verdaderas relaciones de fraternidad. No podemos permanecer impasibles.

Para la reflexión dejo las palabras de Zygmunt Bauman en Mundo consumo. Ética del individuo en la aldea global:

En 1874, Immanuel Kant compartió con sus contemporáneos algunas reflexiones concebidas en el tranquilo y apartado aislamiento en el que vivía en Köninsberg. Eran, según sus propias palabras, ideas sobre una “historia universal” consideradas desde el punto de vista de la “ciudadanía mundial”. Kant apuntaba que el planeta en el que vivimos es una esfera y se detenía en las consecuencias que se derivaban de una observación tan evidentemente trivial: que todos permanecemos en (y nos movemos por) la superficie de dicha esfera, que no tenemos ningún otro sitio al que ir y que, por tanto, estamos abocados sin remedio a vivir para siempre en mutua vecindad y compañía. (…) La unificación del conjunto de la especie humana siguiendo el modelo de la ciudadanía es el destino propio que la propia Naturaleza ha escogido para nosotros: el horizonte último de nuestra historia universal. La Naturaleza nos ordena considerar la hospitalidad como el precepto supremo que todos tendremos que aceptar en igual medida más tarde o más temprano, pues todos debemos buscar un punto final y una solución a la larga cadena de ensayos y errores, de catástrofes provocadas provocadas por nuestros errores, y de ruina y perdición dejadas por el paso de esas catástrofes. (…)”.